Thursday, April 21, 2011

La Maquinaria de Odio vs Obama

La maquinaria de odio contra Obama
Ante los no pocos detractores del presidente, la Casa Blanca se ha visto obligada a lanzar una intensa contraofensiva


EL ODIO CONTRA OBAMA. Buscan frenar su agenda de cambio (Foto: Michael Reynolds / EFE )


“Nuestro punto débil es internet” 2009-10-05

Afganistán: mueren 14 soldados de EU 2009-10-05

EU pide a Rusia volver a tratado de armas FACE 2009-10-05

EU adelanta inmunización en 25 estados 2009-10-05



Comenta la nota

Comentarios(19)
J. Jaime Hernández Corresponsal
El Universal
Lunes 05 de octubre de 2009
WASHINGTON.— Los líderes del Partido Republicano de EU insisten en que las recientes revueltas de los ciudadanos contra los planes de reforma sanitaria del presidente Barack Obama no son actos de odio racista, sino “actos espontáneos” contra el temor a que el gobierno termine por controlarlo todo.

Sin embargo, los actos de protesta salpicados de odio racial que persiguen estos días al mandatario estadounidense no tienen nada de espontáneo y sí mucho de orquestado.

Detrás de una feroz campaña que ha obligado a la Casa Blanca a lanzar una intensa contraofensiva, están algunas de las más poderosas organizaciones vinculadas a las corporaciones farmacéuticas, aseguradoras, petroleras y del tabaco que se han reagrupado en torno a grupos como American For Prosperity y Freedom Works para derrotar a las más importantes iniciativas de Obama en materia de salud, protección al medio ambiente, inmigración, regulación financiera e independencia energética.

Es una poderosa maquinaria de odio y mentiras que ha encontrado en el Partido Republicano (y entre algunos miembros del Partido Demócrata) a sus aliados naturales para convertir a Obama en objetivo de sus ataques y evitar que el primer presidente negro de EU consiga llevar adelante su agenda del cambio.

A pesar de que la mentira y la insidia nunca han sido ajenas a la política, la naturaleza de los ataques que estos días persiguen al presidente tiene la firma de algunos de los más conspicuos operadores del Partido Republicano, como Karl Rove, el genio político que llevó a George W. Bush a la Presidencia.

El propio Rove se convirtió en uno de los primeros en festejar el pasado viernes la derrota de Obama en Copenhague, a manos del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva. La decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de elegir como sede para el 2016 a Río de Janeiro por encima de Chicago —defendido por Obama, en lo que marcó la primera vez que un presidente de EU decide apoyar una candidatura— no ha sido desaprovechada por la maquinaria republicana, que ha vinculado el fracaso a la “irresponsabilidad” de Obama.

“Se lo tiene bien merecido”, aseguró con un inocultable aire de satisfacción Karl Rove. “El presidente cometió el error de personalizar la lucha por las olimpiadas cuando debió concentrar toda su atención en los problemas que tiene el país en Afganistán. o en el ámbito sanitario”, consideró el otrora asesor. La derrota de Obama en Copenhague ha ofrecido munición al partido conservador y a la extrema derecha para atacar una vez más al presidente y reducirlo políticamente. El objetivo es evitar a toda costa que Obama pueda sacar adelante su agenda política para conseguir así una estrepitosa derrota de los demócratas en las elecciones legislativas de noviembre de 2010 y frustrar al mismo tiempo las aspiraciones a la reelección del presidente Barack Obama.

Detrás de este gran objetivo están las corporaciones farmacéuticas, las compañías aseguradoras, la industria petrolera y la del tabaco, que se han convertido en la más importante fuente de financiamiento para toda una constelación de organizaciones de extrema derecha y del Partido Republicano.

Pero también son fuente de aquellos demócratas que reciben jugosas ayudas para sus campañas políticas, a cambio de su voto en contra de cualquier iniciativa de ley que permita la competencia del gobierno en sectores de la economía que han sido un coto privado para las grandes corporaciones industriales y financieras.

“Las compañías aseguradoras están detrás de toda esta campaña sucia”, aseguró Wendell Potter, quien hace apenas un año renunció a la dirección de comunicaciones del gigante de la industria aseguradora CIGNA.

“Yo sé cómo operan estas compañías. Mientras le prometen al presidente que estarán a su lado para alcanzar un acuerdo benéfico para el país, al mismo tiempo se alían con los enemigos del mandatario para evitar a toda costa cualquier cambio que afecte sus intereses”, añadió este ex alto funcionario, quien hace unos días compareció ante un comité senatorial y ha hecho su aparición en medios de comunicación para romper el silencio y denunciar las sucias tácticas de las corporaciones que se han convertido en la poderosa maquinaria de odio y mentiras contra Obama.

“Decidí hablar porque me di cuenta de que la industria está echando mano de las mistas tácticas sucias que ha utilizado durante años, particularmente en la década pasada, cuando consiguió derrotar la iniciativa de reforma sanitaria del entonces presidente Bill Clinton”, dijo Wendell Potter, quien se ha convertido en un inesperado aliado de la administración, en medio de una feroz campaña de las corporaciones para derrotar una iniciativa de ley que decidirá la Presidencia y el futuro político de Obama

0 Comments:

Post a Comment

Links to this post:

Create a Link

<< Home